Soy padre de un niño nacido gracias a un embarazo subrogado y después de más de 10 años de compartir mi experiencia y acompañar a otras familias, hoy la gestación subrogada es mi profesión. Se puede hacer y se seguirá haciendo en los países que lo garanticen por ley como algunos estados de USA, Canadá y Ucrania, por citar los más accesibles y garantistas (en términos de seguridad clínica y jurídica).
No podemos fijarnos en los países donde se practicó y se sigue practicando gestación subrogada sin control ni regulación. Esos son los países, justamente, donde hay que hacer campaña para poner orden y control. Esos destinos son los ideales para los detractores de la GS. Y esos destinos también son los ideales, para los que denigran mi profesión, cuando comentan que los agentes que administramos procesos de medicina reproductiva, “nos llevamos un pastizal”. No se tiene en cuenta que la agencia está a disposición de los padres contratante durante casi 2 años, desde que aplican hasta cuando nace el niño.
Hay destinos y agencias/intermediarios muy buenos y muy malos.
Pero los destinos garantistas existen y funcionan. Y las agencias que ofrecen seguridad clínica y jurídica son esenciales para llevar a cabo esta terapia de reproducción asistida. No se puede promover una gestación subrogada sin agencias. No es viable. Las clínicas no ofrecen ni administran los embarazos de las gestantes. No se puede dejar una gestante a “merced” de los padres contratantes. Ese modelo no funciona. Hoy sólo funciona el modelo comercial, que es el único modelo garantista. Las gestantes no se llevan la menor parte del presupuesto, como lo expresan los detractores. En un modelo de GS comercial en un destino regulado por ley, la gestante es la parte más alta del presupuesto, y así y todo, no hay dinero que alcance para compensar su esfuerzo y riesgo. ¿Cuánto vale poner en riesgo de muerte su cuerpo? Evidentemente que hay un alto grado de altruismo en todas esas mujeres que donan su capacidad de gestar y aceptan una compensación, para en algunos casos, solucionar una situación personal. Las gestantes sustitutas no firman un contrato de GS comercial bajo una explotación, como lo denuncian las feministas. Lo hacen porque lo desean hacer o porque haciéndolo, les soluciona una situación personal. Eso no da derecho a nadie a denunciar a la GS como una explotación de la mujer. Con un órgano de control y gestión no hay explotación. La intervención de una agencia homologada y registrada en un país que regula por ley la gestación subrogada es esencial.
No se puede llevar a cabo sin una agencia. En los destinos donde no hay regulación se hace de “aquella manera”… con agencias, y sin agencias. Pero en un modelo comercial, Americano o Ucraniano la administración y control de una agencia es indispensable. No debemos fijarnos en Tailandia, India, Nepal, Kenia, México donde los detractores toman ejemplos. Fijémonos en USA, Canadá, Ucrania, Inglaterra, Sudáfrica, Israel, Portugal, Grecia, que lo tienen regulado, algunos para extranjeros otros no. Es donde sí funciona donde hay que mirar y aprender a regular donde no hay regulación.
Por eso me sumo a la defensa de la gestación subroga, pero yo agrego la palabra “comercial” como se desprende del término inglés “commercial surrogacy”, donde todos ganan. Ganan los padres, los médicos, los embriólogos, los psicólogos, los abogados, los notarios, los traductores, y las gestantes también! No me sumo a los que abogan por una gestación subrogada altruista “solamente”, donde TODOS ganan, menos la gestante. La acepto y la admiro (cuando una mujer lo hace por un pariente o amigo) Pero como padre por gestación subrogada, y como profesional paramédico en reproducción asistida puedo garantizar que el único modelo que funciona, y seguirá funcionado es el comercial.
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Autor: Carlos Leiva Signes