Vitrificación de óvulos: proceso, posibilidades y límites
La vitrificación de óvulos u ovocitos permite conservarlos sin fecundar para intentar utilizarlos posteriormente en un tratamiento de reproducción asistida.
Puede ser una opción cuando existe una indicación médica o cuando una persona desea preservar una posibilidad reproductiva antes de que avance su edad. Sin embargo, congelar óvulos no detiene el envejecimiento general, no garantiza disponer de un número suficiente y no asegura un embarazo o un nacimiento futuros.
La decisión debe tomarse después de una valoración clínica individual y de recibir información sobre el proceso, los riesgos, los costes, la conservación y las posibilidades estimadas según la edad y el número de ovocitos obtenidos.
¿En qué situaciones puede valorarse?
La vitrificación puede estudiarse en diferentes circunstancias:
- antes de quimioterapia, radioterapia u otros tratamientos que puedan afectar a la función ovárica;
- antes de determinadas cirugías ováricas o pélvicas;
- cuando existe riesgo de insuficiencia ovárica prematura por una enfermedad o predisposición conocida;
- en algunas situaciones relacionadas con endometriosis u otras enfermedades, después de una valoración especializada;
- cuando se desea aplazar la maternidad por circunstancias personales;
- cuando se prefiere conservar ovocitos sin crear embriones en ese momento;
- como parte de determinadas estrategias de reproducción asistida indicadas por el equipo clínico.
La indicación y la urgencia son diferentes en cada caso. Cuando existe una enfermedad o un tratamiento potencialmente gonadotóxico, conviene consultar lo antes posible, preferentemente antes de comenzar el tratamiento médico.
¿Qué importancia tiene la edad?
La edad en el momento de vitrificar es uno de los principales factores relacionados con las posibilidades futuras. Con el paso del tiempo disminuye el número de ovocitos disponibles y aumenta la proporción de alteraciones cromosómicas.
Esto no significa que todas las personas de la misma edad tengan la misma reserva ovárica ni que exista una edad exacta a partir de la cual ningún ovocito pueda dar lugar a un nacimiento.
Las pruebas de reserva ovárica ayudan a estimar la posible respuesta a la estimulación, pero no miden directamente la «calidad» cromosómica de los ovocitos ni garantizan fertilidad natural.
Vitrificar a una edad más joven suele asociarse con mejores posibilidades que hacerlo más tarde. Aun así, la decisión debe equilibrar la edad, el número esperado de ovocitos, la probabilidad de llegar a utilizarlos, los riesgos y el coste.
¿Qué pruebas se realizan antes?
La evaluación puede incluir la historia clínica y reproductiva, una ecografía para valorar los folículos antrales y análisis hormonales como la hormona antimülleriana, cuando estén indicados.
También pueden solicitarse estudios relacionados con la anestesia, enfermedades infecciosas y otras condiciones médicas relevantes.
Estas pruebas permiten planificar la estimulación y detectar circunstancias que requieren atención. No existe una prueba capaz de predecir con certeza cuántos ovocitos se obtendrán ni cuántos podrían producir un nacimiento.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
El proceso suele incluir las siguientes etapas:
- Estimulación ovárica. Se administran medicamentos durante varios días para favorecer el desarrollo simultáneo de varios folículos.
- Seguimiento. La respuesta se controla mediante ecografías y, cuando corresponde, análisis hormonales.
- Maduración final. El equipo indica cuándo administrar la medicación necesaria para completar la maduración de los ovocitos.
- Punción folicular. Los ovocitos se obtienen mediante un procedimiento guiado por ecografía, habitualmente con sedación.
- Evaluación y vitrificación. El laboratorio identifica los ovocitos maduros adecuados y los conserva mediante enfriamiento ultrarrápido.
La duración, las dosis y el número de ovocitos obtenidos varían. No puede prometerse que cada ciclo produzca ocho, diez o cualquier otra cantidad concreta.
En algunas situaciones puede considerarse más de un ciclo para acumular ovocitos, pero esta decisión debe basarse en el pronóstico, la respuesta obtenida, los riesgos, el coste y los objetivos de la persona.
¿Qué riesgos deben explicarse?
La medicación puede provocar molestias abdominales, cambios de ánimo, cefalea u otros efectos. Existe también riesgo de respuesta ovárica insuficiente o excesiva.
El síndrome de hiperestimulación ovárica es una complicación que los protocolos actuales intentan prevenir, pero cuya posibilidad debe explicarse. La punción folicular implica riesgos poco frecuentes relacionados con el sangrado, la infección, la lesión de estructuras próximas y la sedación o anestesia.
También existe la posibilidad de cancelar el ciclo, no recuperar ovocitos, obtener ovocitos inmaduros o vitrificar una cantidad inferior a la esperada.
¿Qué ocurre cuando se quieren utilizar?
Los ovocitos deben descongelarse en un laboratorio de reproducción asistida. No todos sobreviven al proceso y no todos los supervivientes fecundan, forman embriones adecuados, implantan o producen un nacimiento.
Habitualmente, los ovocitos descongelados se fecundan mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides, ICSI. Los embriones resultantes se cultivan y se seleccionan conforme a los protocolos del laboratorio.
La edad en el momento de utilizar los ovocitos influye en la seguridad de llevar un embarazo, aunque estos se hubieran vitrificado a una edad más joven. Antes de una futura transferencia deberá valorarse el estado de salud de quien gestará.
¿Cuál es la probabilidad de éxito?
No existe un porcentaje único aplicable a todas las personas. Las posibilidades dependen principalmente de:
- la edad en el momento de vitrificar;
- el número de ovocitos maduros conservados;
- la supervivencia después de la descongelación;
- la fecundación y el desarrollo embrionario;
- las características del laboratorio;
- la situación clínica en el momento de la transferencia.
La clínica debe facilitar datos actuales y explicar qué resultado está midiendo: supervivencia, fecundación, embarazo o nacimiento. Un porcentaje de éxito sin indicar la edad, el número de ovocitos y la forma de calcularlo puede resultar engañoso.
Conservación, consentimiento y costes
En España, la Ley 14/2006 no establece que todos los ovocitos deban utilizarse antes de cumplir 50 años. La crioconservación puede prolongarse hasta que los responsables médicos consideren que la persona no reúne los requisitos clínicamente adecuados para la técnica, con el consentimiento correspondiente.
Las clínicas privadas pueden aplicar criterios de seguridad y admisión propios. La financiación pública está sujeta a requisitos diferentes y no debe confundirse con un límite legal general.
Antes de contratar el servicio conviene solicitar un presupuesto que diferencie la medicación, los controles, la punción, la vitrificación, el almacenamiento anual y el tratamiento necesario para utilizar los ovocitos posteriormente.
También deben explicarse los consentimientos, el tiempo de conservación, las decisiones posibles sobre el material y qué ocurrirá si cambia la clínica, el país de residencia o la situación personal.
Si deseas valorar la vitrificación de óvulos o coordinar una consulta con una clínica, puedes solicitar información a Surrogacy 365.
Fuentes
- European Society of Human Reproduction and Embryology. Guideline: Female fertility preservation.
- American Society for Reproductive Medicine. Evidence-based outcomes after oocyte cryopreservation.
- American Society for Reproductive Medicine. Planned oocyte cryopreservation.
- Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida.








